Esta declaración se hace motivada por la publicación en el BOE del estudio informativo del proyecto de la línea ferroviaria de AVE Madrid-Extremadura, más concretamente, el tramo Madrid-Oropesa, iniciando así el plazo de información pública para alegaciones.

Ante esta publicación, Izquierda Unida ha reunido a los concejales y coordinadores locales y comarcales de Toledo, Torrijos y Talavera, Illescas y La Sagra; municipios y comarcas que son afectadas por el tramo Madrid-Oropesa.

El encuentro llevado a cabo por medios telemáticos, ha supuesto una oportunidad para exponer y plantear cuál es el modelo ferroviario necesario que realmente dicho modelo vertebre los territorios y favorezca a la ciudadanía, potenciando la comunicación útil y la creación de oportunidades de desarrollo.

En cuanto al estudio, desde la formación de izquierdas explican que este estudio muestra una  clara prioridad del `Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana´ por el tren de alta velocidad. Por el contrario, desde Izquierda Unida enfatizan que la apuesta debe centrarse en una inversión del tren convencional y de cercanías ya que desde la organización de izquierdas, consideran que es el modelo de transporte terrestre que mejor y más ordenadamente, facilitaría los desplazamientos diarios de una buena parte de la ciudadanía; especialmente de aquellos que tienen que ver con los laborales y educativos.

Asimismo, Izquierda Unida Toledo Provincial, ha recalcado la importancia de que se tenga en cuenta en las inversiones proyectadas; los impactos que los proyectos, en clara alusión a este asunto  concreto, pueden producir en las diferentes ciudades que se puedan ver afectadas.

Mario García, Coordinador Provincial de IU Toledo: “En Izquierda Unida apostamos por propuestas que minimicen o eliminen en su totalidad, posibles consecuencias negativas derivadas por posibles impactos de diferente tipo. Dicho esto, nos preocupa el impacto medioambiental porque somos conscientes que las líneas de alta velocidad tienen una eficiencia energética mucho más negativa que las del tren convencional y cercanías, pero también nos preocupan los impactos patrimoniales que pudieran darse, especialmente en la ciudad de Toledo”.

Tras estas declaraciones, García insistía que; “La prioridad para Izquierda Unida no es tanto el control y la intervención ante posibles atentados medioambientales, patrimoniales o de cualquier otra índole que podamos considerar respecto al proyecto presentado de alta velocidad, sino en luchar y defender un modelo de ferrocarril que atienda a las clases populares que tienen que desplazarse a trabajar o estudiar en un medio seguro, económico y sostenible, con la intención de que dicho modelo vertebre los pueblos y ciudades de la provincia, generando con esto una unión y atención colectiva, en vez de fomentar la `España abandonada´ que ve pasar frente a sus ojos, sin parar y a toda velocidad: un tren elitista y clasista, mientras las zonas rurales de la provincia mueren en lenta agonía”.